Son construcciones megalíticas que algunos sitúan en el cuarto milenio antes de Cristo. En Europa y también en la península ibérica los primeros dólmenes aparecieron en la franja atlántica. En Galicia conservamos unos 3000 yacimientos megalíticos siendo algunos de los más conocidos el dolmen de Axeitos y el de Dombate.
En gallego tienen varios nombres: mámoa, anta, casa... Se desconoce si su propósito original era el de monumento funerario o el de ser un símbolo de poder. En alguno se han encontrado restos de armas y utensilios de piedra, pero en Galicia debido a la acidez de su suelo no se han encontrado restos humanos. Aún es una incógnita cómo se llevaba a cabo la construcción de estas mámoas considerando el tamaño de las piedras utilizadas. Los expertos calculan que para realizar este trabajo se necesitaría la ayuda de miles de hombres pero es algo que todavía no se puede demostrar.
Los dólmenes ocupan también un lugar relevante en el imaginario gallego. Hay muchas leyendas que relacionan estos túmulos con hadas, mouras, que esconden tesoros en su interior. De hecho en el siglo XVII Felipe III otorgo permiso para explorar los dólmenes en busca de esos tesoros.
