Descendientes de las construcciones castrexas, las pallozas todavían perviven en los pueblos de la montaña, en los Ancares, en O Courel...
Son casas circulares de piedra y el techo de paja. Hasta hace unos años servían de viviendas aunque es posible que todavía haya gente que viva en ellas. Algunas son ahora museos etnográficos de la zona.
Si vienes haciendo el Camino Francés a Santiago, entrarás en Galicia por el Cebreiro y encontrarás una “aldea prerromana” donde siguen en pie estas pallozas.