La cultura gallega es rica en rituales. El agua, la piedra, los árboles y el fuego son sus protagonistas principales. San Martiño de Dumio en el s. VI reprocha a los gallegos su paganismo en De correctione rusticorum:
“Pues encender velas junto a las piedras, a los árboles, a las fuentes y a las encrucijadas, ¿qué otra cosa es sino culto al diablo?”